Manifiesto de la CNSE por la Semana Internacional de las Personas Sordas 2026 “Reivindicando los derechos humanos de las personas sordas”
MANIFIESTO DE LA CNSE POR LA SEMANA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS SORDAS 2026
“Reivindicando los derechos humanos de las personas sordas”
La historia de las personas sordas es una historia de avance, pero también de exigencia. Hemos conquistado derechos. Hemos abierto espacios de decisión. Hemos situado la lengua de signos, la cultura sorda y la accesibilidad en la agenda pública. Nada fue casual. Cada logro ha sido fruto de la organización, la fuerza y la convicción de una comunidad que nunca ha aceptado vivir al margen.
En un año que nos recuerda décadas de activismo internacional de la comunidad sorda, no venimos solo a celebrar lo conseguido. Venimos a defenderlo. Porque hay una distancia enorme entre tener derechos y poder ejercerlos. Y esa distancia tiene un nombre: incumplimiento.
Y no. No hablamos de casos aislados. Hablamos de una desigualdad que, todavía hoy, se normaliza. De una accesibilidad que llega tarde, llega mal o no llega. De niñas y niños que quieren crecer sin privación lingüística. De jóvenes que reclaman oportunidades reales. De mujeres y hombres que desean autonomía, respeto y dignidad.
Con motivo de la Semana Internacional de las Personas Sordas, la CNSE y su red asociativa nos sumamos a la World Federation of the Deaf (WFD) para reivindicar nuestros derechos humanos. Para pedir responsabilidad. Para pasar de las palabras a los hechos. Para ocupar el lugar que nos corresponde.
Veinte años después de la promulgación de la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, reafirmamos uno de sus principios fundamentales: las lenguas de signos son lenguas plenas y deben ser reconocidas, protegidas y promovidas en igualdad de condiciones.
Basta de leyes sin recursos. Exigimos el cumplimiento efectivo de la Ley 27/2007 y de su Reglamento. Exigimos una educación inclusiva, plurilingüe y de calidad. Atención temprana que permita a nuestra infancia acceder a una lengua plena. Interpretación y videointerpretación en los servicios públicos. Profesionales suficientes, formados y preparados para responder a las necesidades de nuestro colectivo. Exigimos empleo sin discriminación, información accesible y participación en todas las políticas que nos afectan.
A las administraciones públicas les decimos: cumplan la ley.
A los gobiernos les decimos: gobiernen también para las personas sordas.
Porque nuestros derechos humanos no son una promesa para mañana.
Son una obligación de hoy.
Y ha llegado el momento de hacer que se cumplan.
Feliz Semana Internacional de las Personas Sordas.
Lo que somos cambia el mundo
Nuevo Consejo de la CNSE 2026-2030
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La Asamblea de la CNSE eligió el pasado sábado por mayoría absoluta a Roberto Suárez como presidente, revalidando su mandato por cuatro años más.
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Manifiesto de la CNSE por la semana internacional de las personas sordas 2025
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“No hay derechos humanos sin el derecho a la lengua de signos”
Somos personas sordas. Personas sordas ORGULLOSAS de serlo.
Somos padres, madres, abuelas, nietos, activistas, artistas, deportistas, estudiantes, emprendedoras… Somos una COMUNIDAD plural, fuerte y diversa.
Ser personas sordas no nos limita. Nos limita la falta de voluntad política.
Las decisiones que se toman por nosotras, sin nosotras. Nos limita la falta de derechos. Aulas que no nos incluyen. Entornos laborales que nos cierran las puertas. Consultas médicas donde no podemos comunicarnos.
¡BASTA DE INCOMPRENSIÓN!
Con motivo de la Semana Internacional de las Personas Sordas, la CNSE y su red asociativa nos sumamos a la comunidad sorda internacional para recordar que la INCLUSIÓN no es caridad: es justicia. Que la ACCESIBILIDAD no es un favor: es una obligación. Que la LIBERTAD no es libertad si no podemos ser nosotras mismas. Que no hay derechos humanos sin el derecho a la lengua de signos.
Reivindicamos que nuestras lenguas sean respetadas, promovidas y protegidas. Que estén presentes en el sistema educativo. Que tengan espacio en el empleo, en la justicia, en la sanidad. Que se garantice su transmisión intergeneracional, su participación en la vida cultural, su uso en la administración. Que sean promovidas en todo el territorio con apoyo institucional real. Porque un país que ignora sus lenguas se empobrece.
Exigimos leyes que nos protejan frente a la discriminación. Leyes que nos eximan de tener que justificar, una y otra vez, cada intérprete que solicitamos, cada ajuste que requerimos, cada medida de accesibilidad que nos corresponde.
Exigimos recursos públicos suficientes para que se hagan efectivas. Exigimos participar de forma activa en su aplicación y vigilancia. Exigimos mecanismos claros de control, sanción y garantía para que el ejercicio de nuestros derechos no siga siendo cuestionado en las aulas, en los hospitales, en los servicios, ni en los medios de comunicación.
Reclamamos igualdad en todas las etapas de la vida. En la infancia, acceso temprano a la lengua de signos; en la adolescencia y la juventud, referentes positivos y oportunidades reales; en la madurez, autonomía y participación plena; en la vejez, atención accesible y cuidado digno.
Ser una persona sorda no debería implicar más obstáculos, ni más esfuerzo, ni más abandono institucional. Queremos que nuestras trayectorias vitales sean tan diversas como las del resto de la sociedad, no más difíciles.
Apelamos a la representación real de las personas sordas en todos los espacios públicos. No basta con políticas sobre discapacidad: es imprescindible que las propias personas sordas ocupemos espacios de decisión. Que tengamos presencia en cargos públicos, consejos ciudadanos, medios de comunicación y movimientos sociales, con plena accesibilidad.
No venimos a pedir permiso. Venimos a ser parte activa del diseño de aquellas políticas que tienen ver que nosotras.
Hacemos un llamamiento a que nos vean como lo que somos: ciudadanas de pleno derecho. La comunidad sorda no necesita condescendencia. Necesita igualdad. Queremos ser vistas como hombres y mujeres capaces y con aportaciones valiosas. Como una minoría lingüística y cultural con un patrimonio único que enriquece a la sociedad.
No buscamos compasión, buscamos compromiso. No buscamos promesas, sino políticas reales. No buscamos reconocimientos vacíos, buscamos cambios. ¡Aquí estamos! Somos parte de este mundo y vamos a transformarlo. Con JUSTICIA, con DIVERSIDAD, con RESPETO. Con LENGUA DE SIGNOS.
Feliz Semana Internacional de las Personas Sordas.


