{"id":926,"date":"2022-12-01T12:53:56","date_gmt":"2022-12-01T11:53:56","guid":{"rendered":"https:\/\/leysign.3androides.es\/?p=926"},"modified":"2022-12-22T11:30:34","modified_gmt":"2022-12-22T10:30:34","slug":"preambulo-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cnse.es\/leysign\/ley-27-2007\/preambulo-ii\/","title":{"rendered":"Pre\u00e1mbulo II"},"content":{"rendered":"<div class=\"uk-visible-large\" style=\"background: white; padding: 30px 100px; border-radius: 8px; text-align: center;\">\r\n\r\n\r\n<!--VIDEO-->\r\n<div style=\"padding-left:0%; padding-right:0%\">\r\n<div class=\"video-container\">\r\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Fq9S5fMBjmc?rel=0\" title=\"YouTube video player\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\r\n<\/div>\r\n<\/div>\r\n\r\n<br>\r\n\r\n<div style=\"font-weight:bold; font-size:20px; text-align:center; color:#00444e\">Pre\u00e1mbulo II<\/div>\r\n\r\n<br>\r\n\r\n<div style=\"font-size: 16px; text-align: justify;\">\r\nLos antecedentes hist\u00f3ricos sobre las lenguas de signos en Espa\u00f1a se inician, desde el punto de vista educativo, en el siglo XVI, cuando los monjes emprendieron la labor de educar a ni\u00f1os sordos. El monje benedictino don Pedro Ponce de Le\u00f3n ense\u00f1\u00f3 a comunicarse a los ni\u00f1os sordos que estaban a su cargo, hecho que permiti\u00f3 la reevaluaci\u00f3n de las creencias profesadas durante mucho tiempo respecto de las personas sordas, contribuyendo a un cambio gradual de la mentalidad que se ten\u00eda sobre las mismas y su lugar en la sociedad. Los monasterios en esa \u00e9poca estaban obligados a guardar silencio y se comunicaban utilizando signos manuales; as\u00ed, por ejemplo, los benedictinos ten\u00edan a su disposici\u00f3n\r\n\u00absignos para las cosas de mayor importancia, con los cuales se hac\u00edan comprender\u00bb. Pedro Ponce de Le\u00f3n debi\u00f3 comprender, que era posible expresar la raz\u00f3n sin habla, pues \u00e9l mismo lo hac\u00eda cada vez que manifestaba sus pensamientos por medio de signos mon\u00e1sticos y emple\u00f3 con los ni\u00f1os sordos un sistema gestual de comunicaci\u00f3n.\r\n<br>\r\nEn el siglo XVII la metodolog\u00eda cambia, y as\u00ed don Manuel Ram\u00edrez de Carri\u00f3n utiliz\u00f3 la pedagog\u00eda de su \u00e9poca para instruir a los ni\u00f1os sordos prepar\u00e1ndoles para que se integraran en la sociedad.\r\n<br>\r\nEn la segunda mitad del siglo XVIII, don Lorenzo Herv\u00e1s y Panduro publica su tratado:\r\n\u00abEscuela espa\u00f1ola de sordomudos o arte para ense\u00f1arles a escribir y hablar el idioma espa\u00f1ol\u00bb, que supone un hito fundamental en el esfuerzo pedag\u00f3gico para la integraci\u00f3n de las personas sordas.\r\n<br>\r\nLa escuela espa\u00f1ola alcanzar\u00e1 a producir a\u00fan obras de tanta trascendencia para la lengua natural de las personas sordas, como el diccionario de m\u00edmica y dactilolog\u00eda de Francisco Fern\u00e1ndez Villabrille, que inclu\u00eda 1.500 signos de la lengua de signos espa\u00f1ola descritos para su realizaci\u00f3n. Sin duda, se trata del paso m\u00e1s importante hacia la estandarizaci\u00f3n de la lengua de signos espa\u00f1ola dado hasta entonces, y una demostraci\u00f3n del car\u00e1cter no s\u00f3lo natural, sino hist\u00f3rico, de la lengua de signos espa\u00f1ola.\r\n<br>\r\nEn el siglo XIX, con el establecimiento en Espa\u00f1a de los primeros colegios de sordomudos y ciegos, se posibilita la institucionalizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n de las personas sordas, ciegas y sordociegas, con la consecuencia de la interacci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica y social entre ellas, as\u00ed como del inicio del desarrollo sistematizado de las protolenguas de signos espa\u00f1ola y catalana.\r\n<br>\r\nEl \u00faltimo cuarto del siglo XX supuso la reivindicaci\u00f3n de las lenguas de signos espa\u00f1ola y catalana como los instrumentos de comunicaci\u00f3n propios de las personas sordas que optan libremente por alguna de ellas. Numerosos encuentros nacionales e internacionales han debatido sobre la necesidad de su reconocimiento y uso para garantizar el acceso pleno a la educaci\u00f3n, los servicios, la vida econ\u00f3mica y cultural, los medios de comunicaci\u00f3n y las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n, as\u00ed como su necesidad para el correcto desarrollo personal y la participaci\u00f3n social de las personas sordas que han optado por esta modalidad de comunicaci\u00f3n.\r\n<br>\r\nLa relevancia del uso y conocimiento de la lengua constituye en la actualidad una realidad incuestionable. No obstante, y a pesar de ello, esa construcci\u00f3n sobre la importancia y relevancia de la lengua, se ha configurado de espaldas a otras situaciones. En efecto, el reconocimiento sobre el valor de la lengua debe responder a las necesidades de las personas con discapacidad auditiva.\r\n<br>\r\nLas lenguas de signos espa\u00f1olas, siendo las lenguas propias de las personas sordas y sordociegas que han optado por esta modalidad ling\u00fc\u00edstica, no han tenido el reconocimiento, ni el desarrollo que les corresponde, y ello a pesar de que numerosas investigaciones llevadas a cabo en el \u00e1mbito nacional e internacional han puesto de manifiesto que las lenguas de signos cumplen todos los requisitos de una lengua natural y poseen unas caracter\u00edsticas gramaticales, sint\u00e1cticas y l\u00e9xicas propias. Recientemente esta situaci\u00f3n se ha subsanado y prueba de ello es la aprobaci\u00f3n de numerosas normas, entre las que cabe destacar varios Estatutos de Autonom\u00eda, que reconocen la importancia de las lenguas de signos.\r\n<\/div>\r\n\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"uk-visible-small\" style=\"background: white; padding: 20px 20px; border-radius: 8px; text-align: center;\">\r\n\r\n<!--VIDEO-->\r\n<div style=\"padding-left:0%; padding-right:0%\">\r\n<div class=\"video-container\">\r\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Fq9S5fMBjmc?rel=0\" title=\"YouTube video player\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\r\n<\/div>\r\n<\/div>\r\n\r\n<br>\r\n\r\n<div style=\"font-weight:bold; font-size:20px; text-align:center; color:#00444e\">Pre\u00e1mbulo II<\/div>\r\n\r\n<br>\r\n\r\n<div style=\"font-size: 16px; text-align: justify;\">\r\nLos antecedentes hist\u00f3ricos sobre las lenguas de signos en Espa\u00f1a se inician, desde el punto de vista educativo, en el siglo XVI, cuando los monjes emprendieron la labor de educar a ni\u00f1os sordos. El monje benedictino don Pedro Ponce de Le\u00f3n ense\u00f1\u00f3 a comunicarse a los ni\u00f1os sordos que estaban a su cargo, hecho que permiti\u00f3 la reevaluaci\u00f3n de las creencias profesadas durante mucho tiempo respecto de las personas sordas, contribuyendo a un cambio gradual de la mentalidad que se ten\u00eda sobre las mismas y su lugar en la sociedad. Los monasterios en esa \u00e9poca estaban obligados a guardar silencio y se comunicaban utilizando signos manuales; as\u00ed, por ejemplo, los benedictinos ten\u00edan a su disposici\u00f3n\r\n\u00absignos para las cosas de mayor importancia, con los cuales se hac\u00edan comprender\u00bb. Pedro Ponce de Le\u00f3n debi\u00f3 comprender, que era posible expresar la raz\u00f3n sin habla, pues \u00e9l mismo lo hac\u00eda cada vez que manifestaba sus pensamientos por medio de signos mon\u00e1sticos y emple\u00f3 con los ni\u00f1os sordos un sistema gestual de comunicaci\u00f3n.\r\n<br>\r\nEn el siglo XVII la metodolog\u00eda cambia, y as\u00ed don Manuel Ram\u00edrez de Carri\u00f3n utiliz\u00f3 la pedagog\u00eda de su \u00e9poca para instruir a los ni\u00f1os sordos prepar\u00e1ndoles para que se integraran en la sociedad.\r\n<br>\r\nEn la segunda mitad del siglo XVIII, don Lorenzo Herv\u00e1s y Panduro publica su tratado:\r\n\u00abEscuela espa\u00f1ola de sordomudos o arte para ense\u00f1arles a escribir y hablar el idioma espa\u00f1ol\u00bb, que supone un hito fundamental en el esfuerzo pedag\u00f3gico para la integraci\u00f3n de las personas sordas.\r\n<br>\r\nLa escuela espa\u00f1ola alcanzar\u00e1 a producir a\u00fan obras de tanta trascendencia para la lengua natural de las personas sordas, como el diccionario de m\u00edmica y dactilolog\u00eda de Francisco Fern\u00e1ndez Villabrille, que inclu\u00eda 1.500 signos de la lengua de signos espa\u00f1ola descritos para su realizaci\u00f3n. Sin duda, se trata del paso m\u00e1s importante hacia la estandarizaci\u00f3n de la lengua de signos espa\u00f1ola dado hasta entonces, y una demostraci\u00f3n del car\u00e1cter no s\u00f3lo natural, sino hist\u00f3rico, de la lengua de signos espa\u00f1ola.\r\n<br>\r\nEn el siglo XIX, con el establecimiento en Espa\u00f1a de los primeros colegios de sordomudos y ciegos, se posibilita la institucionalizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n de las personas sordas, ciegas y sordociegas, con la consecuencia de la interacci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica y social entre ellas, as\u00ed como del inicio del desarrollo sistematizado de las protolenguas de signos espa\u00f1ola y catalana.\r\n<br>\r\nEl \u00faltimo cuarto del siglo XX supuso la reivindicaci\u00f3n de las lenguas de signos espa\u00f1ola y catalana como los instrumentos de comunicaci\u00f3n propios de las personas sordas que optan libremente por alguna de ellas. Numerosos encuentros nacionales e internacionales han debatido sobre la necesidad de su reconocimiento y uso para garantizar el acceso pleno a la educaci\u00f3n, los servicios, la vida econ\u00f3mica y cultural, los medios de comunicaci\u00f3n y las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n, as\u00ed como su necesidad para el correcto desarrollo personal y la participaci\u00f3n social de las personas sordas que han optado por esta modalidad de comunicaci\u00f3n.\r\n<br>\r\nLa relevancia del uso y conocimiento de la lengua constituye en la actualidad una realidad incuestionable. No obstante, y a pesar de ello, esa construcci\u00f3n sobre la importancia y relevancia de la lengua, se ha configurado de espaldas a otras situaciones. En efecto, el reconocimiento sobre el valor de la lengua debe responder a las necesidades de las personas con discapacidad auditiva.\r\n<br>\r\nLas lenguas de signos espa\u00f1olas, siendo las lenguas propias de las personas sordas y sordociegas que han optado por esta modalidad ling\u00fc\u00edstica, no han tenido el reconocimiento, ni el desarrollo que les corresponde, y ello a pesar de que numerosas investigaciones llevadas a cabo en el \u00e1mbito nacional e internacional han puesto de manifiesto que las lenguas de signos cumplen todos los requisitos de una lengua natural y poseen unas caracter\u00edsticas gramaticales, sint\u00e1cticas y l\u00e9xicas propias. Recientemente esta situaci\u00f3n se ha subsanado y prueba de ello es la aprobaci\u00f3n de numerosas normas, entre las que cabe destacar varios Estatutos de Autonom\u00eda, que reconocen la importancia de las lenguas de signos.\r\n<\/div>\r\n\r\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pre\u00e1mbulo II Los antecedentes hist\u00f3ricos sobre las lenguas de signos en Espa\u00f1a se inician, desde el punto de vista educativo, en el siglo XVI, cuando los monjes emprendieron la labor de educar a ni\u00f1os sordos. El monje benedictino don Pedro Ponce de Le\u00f3n ense\u00f1\u00f3 a comunicarse a los ni\u00f1os sordos que estaban a su cargo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-926","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ley-27-2007"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cnse.es\/leysign\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/926","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cnse.es\/leysign\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cnse.es\/leysign\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cnse.es\/leysign\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cnse.es\/leysign\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=926"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/cnse.es\/leysign\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/926\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1738,"href":"https:\/\/cnse.es\/leysign\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/926\/revisions\/1738"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cnse.es\/leysign\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=926"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cnse.es\/leysign\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=926"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cnse.es\/leysign\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=926"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}